EL SONÁMBULO
Soy un hombre práctico
Que camina y actúa
Que comunica lo necesario y
Duerme cuando el tiempo le alcanza
Estoy despierto
(Debo de hacer el trabajo de otros)
El soñar se lo dejo a los dioses
Soy un hombre práctico
Suicidarse sería más fácil
Sabrás que me parezco a mi padre
Despertaste. Habías soñado con hazañas, con grandes viajes y aventuras; poseído el conocimiento y descifrado los misterios eternos; habías amado. Y no encontraste a nadie que escribiera acerca de tu sueño, mucho menos sobre tu existencia.

Yo padezco de aquella clase de tristeza que tienen las cosas que no pudieron ser dichas, de esa nostalgia de mis libros esperando a que me desocupe para atender sus páginas secas colgadas del estante como alguien que suspira por el agua con los pies al borde de un pozo seco. Yo, lo confieso, padezco de aquella tristeza del hombre que es feliz por todo menos por sí mismo.
Un rastro que se desvanece. Una huella, simplemente. Que se apaga entre pensar y sentir, sin poder expresar lo que sus rasgos delatan.
Yo, huella triste, te regalo mis espacios entre todas estas letras…